sábado, 5 de octubre de 2013

y Señores, así queda el nivel de poder después de "La Batalla de los Dioses" /TOP TEN ¡



miércoles, 2 de octubre de 2013

Crónicas Colombianas IV: El vengativo alcohol de Antioquía


La semana transcurrió entre lecturas vertiginosas e inagotables y un día de fiesta a mitad de semana. Ese día jugué al fútbol con los de la casa en una cancha situada en la Carrera Cuarta, una avenida más estrecha que la Séptima, pero también cerca de la casa. Esa tarde descubría dos cosas interesantes: Una tienda donde vendían Jamón Serrano con tomate (a un precio considerable pero que probaré pronto) y los Patacones, una comida típica de aquí. Consiste en freír el plátano y , una vez conseguidas las tajadas fritas , se aplastan y moldean hasta tener una forma ovalada , cual patata frita. El efecto es sabroso, pierde algo de dulce y está rico para acompañar con atún tomate etc. Compramos lo necesario e hicimos patacones caseros .

  Ah, como inciso debo avisar a los lectores al respecto de Melissa: La "curiosidad" expresada era tan sólo en referencia a una amistad, lo que pasa es que los primeros días me agradó bastante su compañía ,ya que conocía a poca peña. Sí que existe en esta crónica algún idilio de estilo amoroso,pero llegaremos cuando sea el momento , ya que aún estamos muy lejos ...



Aquel viernes fue la presentación de la universidad como estudiantes extranjeros y nos organizaron una fiesta en una chiva, un bus típico de aquí y otros sitios de hispanoamérica  donde se toma alcohol y se baila, la noche concluiría en una famosa discoteca desde cuya terraza  , se veía con perspectiva toda la ciudad.



Así que, llegó el viernes. Pasé toda la tarde en submanga leyendo Bleach :  Las ultimas batallas de Aizen hasta su derrota, geniales todas, salvo la última. Di un suspiro , me duché y me vestí con una chaqueta azul que no había estrenado. Cené en la casa pero tuve que tomar un perrito en la calle,(delicioso  y con un montón de salsas, costaría menos de 50 céntimos de euro) y me acerqué a una licorería, pillé dos polas (como llaman aquí a la cerveza) y una coca cola y seguí hacia el lugar donde esperaría la chiva. Las calles de Bogotá, estaban llenas de gente y poco iluminadas , daba para mi gusto una bonita estampa para un paseo nocturno. Llegué al lugar, donde esperaba Yuki, el chico japonés y charlamos un rato ya que era pronto.



- Mira ¿lo conoces?- dijo sacando el tomo de One Piece en Español.- Lo compré para empezar a leer en castellano.
- Jajaja, claro que lo conozco tío.-
Y amenamente transcurrieron los minutos hasta que el tumulto de personal empezó a llegar. Allí conocí a Rufus, un barcelonés del último año de biología.
- Otro español , al fin.- celebré mientras charlaba con los vacilones pero simpáticos chilenos.
Al rato llegaron los mexicanos con una botella grande de Tequila.
- Ahora veréis beber a los mexicanos jajaja , ya veréis lo que es el aguante, jaja- se pavoneó uno pero de buen rollo. Quise intervenir.



-Ehm ¿Habéis probado el Absenta?- dije. La respuesta fue negativa así que les expliqué acerca del sabor y los 80 grados que como mínimo tiene ese  caldo de los dioses, tan común en la totalidad práctica de las noches en la zona madrileña de Arguelles. 



-Pero... ¡ Estáis locos!- comentó uno de alrededor. A lo que tuve que responder afirmativamente.
El catalán y yo decidimos ir a comprar a medias una botella de aguardiente antioqueño, una región de por acá. Entre los dos salió barato y tras ésto subimos a la chiva y comenzó la noche con música para rumbear. Yo bailé un poco pero me centré más en beber y en las vistas. Allí hubo de todo, Ron , Tequila,Aguardiente etc. y al final me animé y también hubo baile. A pesar de haber bebido bastante, me encontraba tan tranquilo como un cisne  nadando en un lago. El aguradiente se tragaba como agua- pensé.



Estuvimos como una hora en la discoteca, pero como todas las discotecas, no tiene nada relevante y las cosas eran caras, así que al rato me fui en taxi, de nuevo Yuki  acompañó.
El día siguiente me levanté con un acentuado dolor de cabeza y la vista borrosa. Entonces comprendí:



- Agh, maldito aguardiente.-  Me duché e intenté comer.

- Tienes mucho guayabo.Bueno, en realidad el guayabo te tiene a tí. - Dijo el señor de la casa. Guayabo es lo que conocemos (unos más y otros menos) como resaca.  El plan de la tarde era estudiar pero me lo pasé tumbado en la cama por el carácter vengativo de aquel hermano débil del absenta e hijo del anís.
A la hora de cenar, ya mejor, decidí deambular por el barrio para encontrar algún sitio de cenar contundente. Allí, en el corazón de la calle 59 encontré un sitio de patacones , donde eran tamaño pizza y acompañados de varias comidas. Pedí uno mexicano y después decidí seguir andando.
De pronto, me sentí extraño: ¿Qué hacía yo en aquel lugar, a las 9 de la noche sin tener ningún plan? Me resultaba extrañísimo y entonces la nostalagia me invadió. Echaba de menos a mis amigos y a mi tierra y sentí unas ganas locas de escuchar Gaia, de Mago de Oz, para aliviarme un poco. Un compañero Heavy de clase me había hablado de la barriada de lourdes en la calle 67 , muy cerca, donde había pubs de rock. Sin más , me puse en marcha. Pregunté para poner canciones en dos de ellos, pero la lista era interminable. Finalmente, encontré uno medio vacío.
- Disculpe. ¿tienen mago de oz?
- Por supuesto, pase.- respondió el hombre.


Pedí un jugo de mango ya que no quería beber más en una temporada y miré la lista, pero Gaia no estaba. " Me conformaré con la Rosa de los Vientos" - pensé.


Tras dos canciones, puso la mía y canté cada letra mientras tomaba el jugo. Fue una de las mejores noches que recuerdo.






jueves, 12 de septiembre de 2013

Crónicas Colombianas, Parte 3: Comienzan las clases, subida al Montserrat y Melissa

El lunes llegó en menos que canta un gallo y mi sueño profundo fue interrumpido por la alarma del móvil "Vamos con afán.."  sonó con rotundidad. Bajé a desayunar el huevo frito de todas las mañanas acompañado de un café que, curiosamente, me gustó. Llegué a la primera clase introductoria de dos asignaturas y pude ver otro estilo de dar clase: El primero de ellos  es un señor jóven, no llegará a los 45 y se queda mirando al horizonte cada poco rato para ver por donde puede ir para explicarnos. Me recuerda al silencio al que recurro antes de perder soberanamente un debate. Explicaba bien pero algo desordenado. La clase terminó y muchos salieron antes de que la siguiente diera comienza. Me levanté de la silla y miré a mi alrededor.

- Baja con nosotras, español. No te quedes ahí sólo.- Dijo una chica rubia.
- Por mí perfecto.- contesté- No sabía si alguien se quedaría. A propósito de la situación me presenté. Estuvieron hablándome de un compañero de mi misma universidad al que conocieron el año pasado y después de lo típico: profesores que merecen la pena allí. asignaturas terribles, cafeterías donde comer dentro de la Uni, etc.

El primer día pasó sin más dilación. Tuve otra clase más de la cual finalmente me quité por la abundante bibliografía en inglés. - "Si leo lento de por sí y encima evalúan lecturas.. pff mi media puede resentirse"- . pensé.- Además, no he venido sólo a estudiar.

No obstante en esa clase conocí a un autóctono muy simpático que me dijo de tomar algo de alcohol después de clase. Me reí y acudí con él a un parque. Por la cantidad de chupas de cuero y pelos largos, me recordó vagamente a ese pozo sin fondo que tanto me gusta: Los bajos.   Comencé a charlar con  peña y me sentí como en casa mientras bebíamos unos tragos de vino. Le pregunté a uno de ellos que llevaba un cómic que donde había tiendas y me trató de explicar. Bebí con ellos y al cabo de 15 minutos me despedí.
al día siguiente tuve clase de política comparada y allí hablé con tres chicas bastante monas, que estaban detrás de mí en la fila para entrar. Una de ellas se llama Melissa y parecí caerle bien. La pedí el facebook por si cualquier cosa y me fui. La clase no tuvo ningún interés especial.

Llegó finalmente el sábado, día en que habíamos quedado varios de intercambio con Camilo, un chico de acá que nos llevaría a subir la Montaña Montserrat que rodea la capital de Nueva Granada. Había estado ya, pero me subieron en coche, unos conocidos de un pilarista que tenían mi contacto. Pero claro,no es igual. Tras una larga caminata que amenicé hablando de manga con una mexicana  que llevaba un sombrero de paja por colgante,
 y escuchando Emerald Sword.
Al cabo de 45 min, llegamos a la ermita de arriba. Algunos jadeaban.
-joder, parecía el camino de la serpiente.- dijo otra mexicana.
- Jajaj. al menos ése era recto.- contesté.
Una vez allí comimos una almojabana, un bollo relleno de queso muy  rico y barato. Después comimos en un sitio de picar y probé el chorizo y la morcilla de aquí. No voy a decir que estén malos , pero les falta sabor. Debe ser que los cerdos comen frijoles en vez de hierba.

El domingo quedé con Melissa , mi compañera de clase que quedó en llevarme a la zona norte, donde ella vivía. Almorzamos en su casa y me presentó a su abuela. Comimos ajiaco que es una sopa tipica de aquí con trozos de pollo. Estaba rica. En la tarde fuimos a la bolera y concluímos contándonos nuestra vida, (en mi caso, casi con pelos y señales)

Me invitó al transmilenio, el bus que atraviesa la capital y me dijo cual debía coger, mientras ella iba de nuevo a la periferia.
"Es una chica interesante". - Pensé mientras me puse a pensar en curiosidades de los textos de clase. Aquel domingo cené una pequeña empanada  y sonreí. Merecía la pena haber ido al Nuevo Mundo.



miércoles, 21 de agosto de 2013

Caminos de sol y sombra

Desnudo voy camino hacia la meta
Desnudo voy a enfrentarme al valor
Tantos trajes posibles, tanto pensar y pensar
Para a nada encontrar, para a nada llegar.

Sentado en la húmeda roca, saco la petaca
y sin preguntarme cuanto, bebo sin cesar
Rico vodka ¡ahoga las penas,
las heridas del caminar!


Tras de mí, un frondoso valle
oscuro y de arbustos, lleno.
La noche estrellada me absorbe y me libera
me guía  hacia  el avanzar.

¿Podré llegar a la meta?
En el castillo deberé vestirme,
cual nuevo ser.

Y entonces forjaré  la espada
Y entonces, con vosotros vestidos, triunfaré.


domingo, 11 de agosto de 2013

Crónicas Colombianas, Parte 2: Histeria y quedadas con personas del intercambio

 Volví andando desde el centro aquel primer domingo, recuerdo estar cansadísimo. Habría andado cosa de 10 kilómetros pero parecía que no me tenía en pie. - "Será por la altura"- pensé, ya que llevo un día aquí y mi cuerpo no se acostumbra. Como todo el mundo decía que el centro tenía su peligro iba con las manos en los bolsillos de vez en cuando, pero yendo por la Séptima que es una calle ancha y transitada, era complicado que algo pasara. Pasé el centro histórico y llegando casi a su final vi unos toldos verdes con tiendas muy similares a los hipis de Goya.

-¡Oh, voy a echar un vistazo!- dije en voz alta.  Vi las tiendas rápidamente y de pasada. Había una donde vendían un petate de Bleach y otra con figuritas de anime, pero viendo los precios se me quitaron las ganas de plantearme gastos tontos.

-¿ A la orden?- preguntó una señora que vendía pulseras.
- No, gracias ando mirando solamente.

Todavía hoy me cuesta acostumbrarme a lo de "a la orden". Al salir de los hipis del centro de Nueva Granada divisé un sitio de pizzas donde parecían vender familares por 5.500 pesos (algo más de 2 euros), me cagué en todo por haber comido ya y seguí adelante. Me esperaba un lunes atípico para ser julio.

Tras desayunar me dirigí a la Universidad con algunos pocos pesos en el bolsillo y me presenté en la oficina de internacionales. Les comenté el plan de hacer 5 materias y cambiar algunas.

- No hay problema pero debes hablar con los directores de ambas carreras. Aparte a las dos de hoy puedes sacarte el carnet, son 20 000 pesos y con el accedes a todo.

Se hizo tarde y marché a comer. Me conecté al tuenti un rato y volví a la uni, ese día tenía que dejar todo zanjado... ya ya.

Me coloqué en la fila para obtener el carnet y observé como una chica de atrás decía venir de Mexico, así que opté por presentarme.
-¡ Hola , yo tambien estoy de intercambio y vengo de España.-dije.

una de sus amigas era nativa de allí así que no haría las veces de guía. Propuse que nos diesemos los facebook para hacer una quedada todos ya que la inducción de extranjeros no era hasta el 2 de agosto. La mexicana dicha se encargó de  apuntarlos y  nos presentamos unos cuantos más , había más mexicanas, un alemán , una finlandesa , una australiana y  hasta un coreano .Tras tener los carnets me dirigí hacia la dirección de sociología y comenté el problema.

-Umm,ésta asignatura que me pides es de énfasis, o sea exige muchos conocimientos previos, no tengo problema en dartela pero...
- Es igual , no se preocupe. Si es dificil habrá que hacerlo. - contesté firme. El hombre no me puso pegas pero cuando todo estaba firmado la secretaria comentó...
- Un momento, ¿ tiene el recibo de la matrícula?
- ¿Ein? No, yo todavia no tengo que hacer matricula.
- Ok, entonces tengo que preguntar algunas cosas, vuelva mañana por favor.- finalizó la mujer.
" Espero que no haya que pagar nada, porque si no me vuelvo mañana mismo" - pensé algo cansado y fui hacia la dirección de políticas.  La secretaria me dijo que estaba reunido ahora y yo mismo pude comprobar desde la puerta que era cierto.  Así que , sin ganas de volver al día siguiente, me marché hacia el gym.

- Tienes que presentar una ficha médica que está en internet. Recordé que tambien tenían que pincharme para la cédula de extranjería, así que fui al hospital de la uni.
- Joder ,ya empezamos como en Madrid, asco de trámites.
Afortunadamente, no tardaron mucho.
Al día siguiente la de sociología seguía sin saber nada y el de políticas seguía reunido,así que fui al maravilloso ( y ésto no es irónico) gym de la universidad. Tenían varios planes  y te hacían un seguimiento personalizado. Todo ello gratis, naturalmente.  Pensé en apntarme a un plan pero lo decidiría más tarde. El ejercicio me dejó contento y fui para casa, al día siguiente por la tarde tendría que volver.

Y así fue hasta el viernes, en que finalmente pude resolver todo lo relacionado con asignaturas. La tarde del jueves quedamos los de intercambio que ya nos conocíamos en ir un rato a tomar algo cerca de la uni. Era un pub y ponían rock a ratos. Tomé un batido de chocolate con vodka , con un sabor interesante. Recordé cómo  unos días antes que nos vimos era un partido de la liga de colombia y estaba prohibido beber en los bares para evitar violencias innecesiarias. Sigo sin concebir un Madrid- Barsa sin que alguien pida una cerveza en el bar, sería curioso.  Pero en fin, se hizo tarde, así que bajé a pagar y agudicé el oído. Habían puesto una nueva canción que me resultaba familiar.
- Mago de Oz ¿ verdad? - le dije a la camarera.
-Sí señor.- Recuerdo que era la canción de Alma, así que dije que otro día la pediría canciones.

Finalmente llegó el sábado día 20 de julio, donde se celebra la Independencia de Nueva Granada y su transformación (apoyada por la Masonería y los piratas Británicos) en Colombia.
Quería ver cómo eran allí los desfiles. O mejor dicho, como se comportaba la gente en ellos. Comenté en facebook y se unieron muchos del intercambio incluída Milo que al ser de Bogotá sabía a dónde ir. El desfile estaba repleto , nada comparable con el del 12 de Octubre en Madrid y la gente hacía alusiones a Bolívar, el general de la independencia que quería crear la Gran Colombia (Colombia , Ecuador y Venezuela en un mismo país) y en general, a sus héroes. Lo dicho,  nada que ver con  España. Comimos en un centro comercial unas hamburguesas y por la tarde fuimos al parque Bolívar donde había gente en tiendas de campaña. Durante el camino fui observando todo, intentando conocer "la esencia" de allí por donde caminaba. Me percaté de una desoladora escena: dos hermanos pequeños se peleaban por recolectar latas vacías de las basuras para dárselas a sus padres, que estaban delante. La pobreza se palpa hasta en el ambiente de zonas transitadas, y éso me llevó a reflexionar un buen rato.   Recuerdo esa noche de "rumba" (que es como ir a la discoteca). Llegamos a la zona T en el centro de la zona norte. Una zona cara para beber, entramos sin pagar cover y pedimos una botella de vozka entre todos que nos hubiesemos fundido en arguelles entre 4 como mucho, y nos quedamos ahí parte de la noche.
Milo me llamó para bailar y me sorprendió. Me acerqué y empezamos y básicamente me enseñó un poco. La mayoría eran bailes pegados . así que no sé vosotros pero acabé la noche cachondo perdido. Como anécdota cabe recordar que conocimos a un japo  de intercambio esa noche, llamado Yuki, al que por vivir en Tokio , le hablé de Akihabara y de mi puesto de Rey de los Fikis. A la vuelta nos pagó el taxi de regreso a casa. Y hasta aquí cuento por hoy.  Eso fue, con matices,  la primera semana. En la próxima entrega hablaré de la montaña.




sábado, 27 de julio de 2013

Crónicas Colombianas parte 1: La Llegada al Tercer Mundo


 Con el pasaporte y el billete en la mano abandono la Terminal 4 al tiempo que giro por última vez la cabeza. "Que la oscuridad te  guíe" digo mirando a mi amigo y a mis padres,  casi para mis adentros y me encamino hacia el avión. Después de un tedioso pasillo alcanzo el vuelo en dirección a Miami, vuelo que tendrá una dirección de nueva horas. En el transcurso del vuelo pienso en todo una y otra vez , de un modo incesante ¿ qué voy a hacer allí tantos meses?. El darle vueltas no era positivo, la decisión la tomé hacía mucho y no debía echarme atrás.-  "Paso de darle vueltas, leeré Dragon Ball"-  y saqué el primer tomo del manga con páginas a color intentando disuadir los pensamientos con sonrisa.



Tras charlar con un belga de al lado y comer un total de tres veces,saboreando el jamón ibérico como si fuese el mayor tesoro del mundo, llego a la terminal de Miami, sin saber si alguien iba a entenderme. Me acerco a por mi maleta y ¡sorpresa! no sale. Con tan sólo 20 minutos de plazo para coger el vuelo a Bogotá descubro que va directa al aeropuerto de Eldorado por boca de unos latinos que trabajaban allí pero que no parecían saber de la misa la media. Rápidamente atravieso la terminal en busca de mi avión y cuando llego , oigo un aviso que no se por qué me resultó inesperado: El vuelo con destino Bogotá se retrasará cerca de media hora.



"Vale, si dice éso tardará como una hora en despegar, voy a ponerme cómodo." Con intención de cenar algo pago con dólares una crema que resultó estar asquerosa y espero mirando féminas en el vestíbulo de la entrada al avión.



"Umm.. la gorra, el tipo de ropa... creo que no deben ser muy diferentes de las hispanas (que no latinas, las latinas son las europeas) que están en Madrid." Finalmente  entro en el avión , me dispongo a colocar la mochila en el espacio de arriba reservado a tal fin y descubro que ya hay una maleta encima.

- Oigan, ¿No queda espacio? debo poner la mochila. - digo a los compañeros de vuelo de las sillas colindantes.
- Tranquilo compadre, no son nuestras, pero ahí mismito tienes espacio. - Me señaló un hueco sin bultos enfrente de mi sillas. " Ah ya veo,no son muy ordenados pero tampoco se complican. Puede que no esté tan mal después de todo"-concluí para mí mismo.
El viaje transcurrió entre angustias por mi maleta. ¿ Sería verdad que iba directa? En Barajas no dijeron lo mismo...
Después de tres hora de desatino llego a mi destino con dos horas de retraso y temiendo que nadie me esperase ya, tal y como habíamos acordado.
Al salir y pasar varios trámites encuentro milagrosamente mi maleta justo cuando iba a preguntar por ella, salgo de la terminal y allí me esperaban.

Sentí un gran alivio y saludé a los propietarios de la casa donde iba a instalarme , que muy amablemente me preguntaron por el vuelo mi carrera y demás. Mientras tanto iba con los ojos abiertos contemplando dónde estaba. ¿ Sería como estar en otro mundo? Los precios de las tiendas parecían decirme que no era todo tan distinto... Los señores de la casa me informaron de la distribucion de las direcciones en calles y carreras, siendo las carreras paralelas a las Montañas que rodeaban la ciudad: Montserrat y Guadalupe.
Nada más llegar vi una chica que tenía pinta de interesante que también residía en la casa, de algun modo me fui a la cama con otra cara después del estresante viaje.

Pero la verdadera historia comienza al día siguiente...

Alrededor de las 8 de la mañana de un sábado veraniego en Madrid, me encontraba yo intentando abrir la puerta de la que será mi hogar durante ni más ni menos que 5 meses.
Aquel día apenas anduve por la carrera 13 calle arriba y calle abajo, compré una tarjeta sim de móvil y poco más. Me habían comentado que la universidad javeriana en la que estudiaría estaba cerca, así que al día siguiente, domingo, me puse las deportivas y partí a dar vueltas.

Gracias a las indicaciones de un evidente descendiente de criollos , como bien indicaba su piel blanquecina, llegúe al cabo de media hora a la universidad y quedé sorprendido.
-¡Oh, pues tiene buena pinta! Rodeada de campo en el interior tenía más verde que cualquiera de las universidades de Madrid y parecía bastante grande. Un guardia de seguridad me informó de que al día siguiente estaría abierta desde las seis de la mañana, así que podría despachar rápidamente el tema de las asignaturas que quería cambiar.
Ya ya... ingenuo de mí.
Una vez en la puerta de la Javeriana un domingo antes de las 10 de la mañana, pensé que sería bueno conocer el centro de la ciudad,ya que no tenía nada mejor que hacer y en el centro seguro que la comida era más barata. Así que equipado con las llaves de la casa y varios miles de  pesos. Un policía me informó que era tan sencillo llegar como andar recto , aunque me recomendó coger una buseta como aquí llaman a una mezcla entre furgoneta y autobús. Como desconocía el funcionamiento del transporte y no tenía ningún afán por gastar tiré para adelante toda la Carrera Séptima. Estaba en el norte y me encaminaba al centro histórico de Nueva Granada, un verdadero centro de extracción de oro de nuestro viejo Imperio.

A las pocas cuadras (como aquí llaman a las manzanas), la calle se volvió peatonal y miles de ciclistas paseaban sin orden pero con respeto y con muchos perros a veces. También los atletas recorrían la carrera sin problemas,mientras todo el ambiente se envolvía de mercaderes que ofrecían comida de todo tipo y esta sí era barata. Pero de momento no me fiaba mucho de aquella "fritanga". Atravesé la zona de Usaquén para llegar al Parque Nacional, un famoso parque que atrae  a foráneos y autóctonos los findes. Tuve unas ganas locas de ir a un jodido baño. "¿ Aquí se podrá mear en la calle?" Prefiero ver si alguien lo hace antes de liarla... Encuentro un baño al llegar al parque pero el cartelito es claro: 300 pesos. ¡ Pagar por el retrete! No, yo paso. Lo veo razonable  porque son baños públicos y hay que cuidarlos pero no estaba para despilfarrar dinero, así continué mi crónica y encontré un subway de bocatas. Aproveché que había gente pidiendo para entrar sin pena ni gloria y salir triunfante. Había avanzado bastante  por la séptima y me dirigía a la plaza Simón Bolívar donde se encontraba la Catedral decimonónica junto a monumentos de la época colonial. Atravesé un barrio de carácter financiero y llegué al verdadero centro: La gente aumentó por momentos y todo se llenó de mercado ambulante y de pymes en las aceras. Pude observar con curiosidad que la gente iba sin prisa, como un día en un pequeño pueblo. Me puse a ver el espectáculo callejero de un costeño que parodiaba la manera que tenían las mujeres de distintas clases sociales cuando trataban de ligar con ellas. Resultó gracioso y tras ésto , iba a imitar un baile clásico de allí utilizando tacones y minifalda, pero antes hizo un inciso. Expuso que pasaría ahora la gorra antes de acabar para evitar que la gente se fuese y se quedasen sin comer él y su hijo de la costa. Hasta aquí nada hay de sorprendente en el relato. Sin embargo, después de recoger el dinero de la gente que lo rodeaba y era su clara espectadora, el artista contó el dinero y pidió la necesidad de que le dieran tres mil pesos más , incluso miró a los que no le había echado nada. No reprobé su actitud , pues ignoro las costumbres de los artistas callejeros en Hispanoamérica y no soy quién para cuestionarlas, pero lo miré expectante. Aquel tipo fue un verdadero artista que no reanudó su show hasta que consiguió los 3000 pesos de más.
Me marché al finalizar reflexionando sobre este hecho y leyendo los mensajes de tiestos situados en la calle y pintados con cierto estilo.

Después de varias horas de caminata finalmente había llegado. Contemplé la Catedral de Nueva Granada y me senté en los escalones mientras leía unas pancartas contra el imperio americano que sostenían dos individuos en bici.
Decidí acercarme a la única oficina de turismo que hasta la fecha conozco de Bogotá y pedir un plano de la ciudad. Sin embargo sólo había uno del centro histórico. Lo cogí y decidí callejear un poco hasta encontrar un sitio de comida tradicional donde comer barato. Y por supuesto lo encontré. Comí una sopa extraña y luego un plato con carne , arroz y frijoles. Vamos, lo que siempre se come aquí.
Más tarde subí por el barrio tradicional de la Candelaria y contemplé sus  casas. Se veía claramente la humildad de sus gentes y de algún modo eso me alegró.
Y allí estaba yo, en medio de un mundo desconocido que me recordaba al mío en algunos aspectos pero donde nadie sabia mi nombre. Eso me daba tranquilidad pero también me inquietaba. Miré por dentro la catedral , sin nada destacable y di media vuelta. Me esperaban unas dos horas de caminar. 




domingo, 2 de junio de 2013

de conciencias, morcillas y caramelos amargos

Ya era hora de una nueva entrada en "El hombre que comía caramelos amargos". La verdad es que nunca he comentado el por qué se titula así este blog, pues bien: A lo largo de nuestra vida, vamos probando cosas y nos causan distintas emociones, nos descubren sentimientos y nos hacen pensar. Nos ofrece caramelos que llevar a la boca, pero muchas veces, estos caramelos no saben dulce. Son probablmenete los que más nos hacen pensar. Es usual que un caramelo sea dulce ¿no?, pero ¿qué ocurre si es amargo? Algunos me dirán que no volverían a tomarlo, pero ¿no dejará algo nuevo ante nosotros dicho sabor? imaginemos que nos gusta ese sabor. Querremos más. Este blog va dirigido a los caramelos amargos que en vez darnos momentos divertidos, nos dan quebraderos de cabeza. Va dirigido a estas personas por las que lloramos, por las que entregaríamos todo lo que somos y que suelen ser las mismas que nos causan sin querelo, o buscándolo, dolores de cabeza.

Las anécdotas no serán su fuerte tanto como las reflexiones que tienen que ver con ellas. Hago las entradas para entenerme y expresarme , sin pretender ser leído pero sin rechazarlo.

Hoy he comido algo parecido a un caramelo amargo pero en el sentido literal del término. ha sido curioso. Paseaba con un conocido por las calles del barrio de Moratalaz un distrito muy dado al hip-hop. Llegamos, entre conversaciones varias, a unos puestos donde descubrí una genialidad. ¡ Nachos hechos con morcilla de burgos! Increíble. Pagué mis 2 con 50 y me lo llevé. Estaban ricos pero amargos, como la vida misma.


Viajar por los diferentes barrios de Madrid es aprender: Hoy ha sido un día más que he sido testigo de este hecho. En paradas de metro diferentes , se ven realidades tremendamente dispares. Son conciencias diferentes, personas difernetes, costumbres diversas. ¿ Por qué no sacamos provecho de ésto? ¿ Por qué no lo estudiamos ni lo pensamos? Consideran que no es importnate pero es esencial ,pues son cosas `resentes en la vida de cada uno. ¿Como hubiese sido yo si me hubiese criado en un colegio de Puente de Vallekas en vez de en el Salamantino Colegio del Pilar? Sé que todo sería distinto y me resulta muy curioso, pero éso paseo por difernetes sitios. Todo lugar tiene su esencia y a mí me apetece aprender a apreciarla, estudiarla. Ésto señores es todo.

lunes, 8 de abril de 2013

¿qué me depara el futuro?

Se podría decir que este año lo he empezado con buen pie: Estoy repleto de actividades que me involucran en el Camino hacia mi Sueño, (o al menos a una parte de él), tengo una notas buenas en la universidad y en el mes de julio me iré a Bogotá a disfrutar de seis meses en la tierra que descubrieron los conquistadores. Tengo ganas de conocer Sudámerica. Un buen amigo ha pasado allí gran parte de su infancia y otro, otra tanta. De algún modo las noto más cercanas que esos otros países desarrollados en los que no conozco a nadie.

¿Cómo será   ese lugar? ¿ Ligaré? Me planteo desde lo más hasta lo menos relevante. Pero lo que está claro es que quiero vivir una experiencia similar. Salir fuera de España y de mi casa , valerme por mí mismo. Ante todo, demostrarme que soy capaz de éso y de mucho más.

Sin embargo, una duda recorre cada uno de los huesos de mi cuerpo, causándoles un frío que los paraliza: ¿Encontraré curro?. Hace tiempo que una de los amigos que más aprecio ideó un plan para emanciparnos tres sujetos. Y la verdad es que me ilusionó bastante. No tengo ni idea en qué acabará la cosa pero el sólo hecho de tenerlo en mente me hace pensar en un futuro agradable. Tal vez al final deba marcharse a otro país , a otra tierra y nuestras vidas se separen por un tiempo, pero haré lo que esté en mi mano para encontrar un curro a mi vuelta de Colombia.

Me planteo mi futuro profesional. Me atrae la política sin duda y si tuviese que hacer alguna otra cosa (que casi seguro) mientras lucho por cambiar el mundo, creo que escogería la educación.  Dar clase a las nuevas generaciones me daría mucha vitalidad, me haría sentir siempre joven, como aquel niño con cola que se crió en el Monte Paoz y que , aún con nietos, tenía energía para nuevas aventuras.  Además es una buena manera de enseñar lo que sabes al mundo.Y también es una manera de aprender.

Hay mucho por hacer, y hace unas semanas pensaba que era demasiado. Me agobiaba y me alejé del mundo unos días. Pero un amigo, tal vez el mejor que tengo , me hizo ver la luz. Y ésto  logré interpretarlo de tal modo que me dio energías renovadas.

 En mi vida diaria me lo paso bien. Tengo tiempo para entrenar mi cuerpo, mi alma y mi mente y para todo lo demás. No hecho de menos exactamente tener pareja. Pero sí , las caricias, los besos apasionados sin tener que mirar el reloj, las largas tardes paseando y charlando. El problema es que aunque hay alguien en mi punto de mira, una bella mujer  de estatura media ,amante de la lectura y los retos y una persona con sentido del humor, no estoy seguro de que sea ella la destinada a lograr que yo despliegue esta faceta. Aunque me gustaría que fuese así. ¿ Por qué? ¿ Tal vez para no buscar más o para darme seguridad en que no estaré sólo? La vida es cambio y evolución.  Mi familia goza de una salud más  menos alta pero son mayores y muchos amigos partirán a otras fronteras. Yo sé con toda seguridad que de momento debo quedarme. Sí viajaré pero no puedo abandonar a su suerte a esta tierra. Me gusta estar aquí. Tal vez viva en más lugares pero volveré y éso es casi una solemne promesa. Tal vez por todo esto busque a la persona ideal y le de vueltas. No me importa tener relaciones esporádicas pero no me aportan nada del todo.  En fin ya acabo. Me enfrentaré al futuro venga lo que venga y no caeré. No puedo permitírmelo.

Fin-

viernes, 11 de enero de 2013

refelxiones de la persona real que se esconde tras el Rey

Estos días son curiosos. Siempre me pasa, llegan los examenes y comienzo a dudar de todo. Dudo por qué estudio lo que estudio y  si de verdad mis metas y valores son intachables. El trasfondo es que (al menos que sepamos) sólo vivimos una vez. La vida hay que vivirla ante todo y a veces dudo de las complicadas tareas que me esperan. Desde niño he soñado con hacer algo diferente, algo que el resto del mundo pueda ver con admiración. Es una obsesión enfermiza y lo reconozco.Hay pocas cosas peores que éso. Sin embargo, como todo niño que era fui cambiando. He deseado todo tipo de futuros y profesiones, desde cura a policía pasando como casi todo niño por futbolista y maestro pokémon. Cuando tenía 12 años pensé en dibujar cómics y así continuar la obra del Maestro, pero no era algo que se me diera especialmente bien, mis intereses cambiaron y al poco quise ser científico y luego profesor de Historia, pero ¿ Qué quería realmente? identificarme con una vocación. Y en ese momento tras muchos cambios y con 12 años de edad me paré a pensar y en ese mismo instante lo encontré. Mi vocación es hacer cosas difíciles, cosas frente a las que muchos se derrumbarían, cosas que merecían la pena. La política me costaba , ya que era tímido e ingenuo y pensé en el atractivo que tiene el que uno sea visto como poderoso y que efectivamente lo sea. Parece una chorrada pero al poco tiempo vi el mundo con otra perspectiva. Fui conociendo la política cada vez más y cada vez la veía más interesante. La política y la sociedad, entrelazadas claro.  Y ya está. Ahora tengo 21 años, he crecido sano fuerte y con varios kilos de más. Sin embargo, llegar a representar a las gentes de éste país que tanto amo y tanto critico, sigue estando lejos, aunque mucho más cerca que antaño. Mi vida  sentimental es un desastre. Ninguna me gusta especialmente o al menos , no me siento especialmente atraído. Disfruto con quedar con una buena más que amiga y darnos amor, pero ella tiene sus cambios y sus parejas estables. Yo no. Sólo quiero mi escritorio y mi petaca, para poder escribir líneas como ésta y para analizar el mundo que debo cambiar y para poder olvidar todo el camino que me queda por recorrer. Miento, también necesito el gimnasio para sentirme cada día más fortalecido, para entrenar mi cuerpo tal y como entreno mi alma y mi mente. Crecer es necesario para poder regentar un país y simplemente para ser un sujeto independiente y libre. Libre soy desde hace  mucho. Me encanta todo lo que hago, pero a veces se duda. Sigo siendo para muchos de mi alrededor un misterio , aunque para ellos sea al contrario.En fin , me voy de aquí. Nos vemos comiendo caramelos amargos, endulzados por las páginas del Maestro y por suaves tonos que golpean mis oídos